El arzobispo electo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, se encuentra en Roma, donde participó de la misa en la Basílica de San Pedro celebrando la solemnidad de los santos Pedro y Pablo Apóstoles y recibió del Papa Francisco el palio arzobispal para su nueva misión apostólica en la iglesia porteña.

“Quiero enviarles un gran saludo desde esta Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano”, expresó el prelado en un mensaje a la comunidad arquidiocesana porteña.

“En la misa de hoy el Santo Padre Francisco me hizo entrega del palio arzobispal, que me va a ser impuesto por el nuncio apostólico en la misa del 15 de julio allí, en la catedral de Buenos Aires”, relató el prelado.

A su vez, explicó que “el palio representa, por un lado, la comunión con el sucesor de Pedro, pero también es el signo del pastor que es pastor de todos”.

En ese sentido, indicó: “Yo quiero ser el pastor de todos, especialmente de aquellas ovejas más heridas, de aquellas ovejas que más sufren, especialmente de aquellos que se sienten excluidos, marginados y aquellos que sufren la cruz del dolor de la enfermedad”.

“Por eso, como pastor de la arquidiócesis, desde aquí de esta basílica les envío mi bendición. Les pido que especialmente recen por mí para que pueda, como los apóstoles Pedro y Pablo, ser un discípulo en el seguimiento de Jesús, un apóstol en el anuncio del Evangelio, pero siempre pensando en ser pastor de todos, especialmente de aquellos que más necesitan”, concluyó.

La entrega del palio arzobispal será el 15 de julio a las 14 en la catedral de Buenos Aires.