Las actividades eclesiales en el Vicariato Apostólico de Arabia del Norte han sido suspendidas tras las explosiones registradas en diversas zonas de Baréin, Kuwait y Qatar, en un contexto de creciente tensión regional.

Se han reportado aparentes ataques iraníes en Dubái, Doha, Baréin y Kuwait —lugares donde existen bases militares estadounidenses o que son aliados de Estados Unidos—, así como en otros puntos. Los ataques se produjeron después de que Estados Unidos e Israel lanzaran acciones militares conjuntas contra Irán, en las que, según Israel, murieron varios altos cargos del régimen iraní. De acuerdo con medios estatales iraníes, al menos 53 personas fallecieron en una escuela femenina en la ciudad de Minab, al sur del país.

El obispo Aldo Berardi, Vicario Apostólico de Arabia del Norte, ha convocado a los fieles a rezar por la paz y ha pedido calma y prudencia.

En declaraciones a la agencia Fides, el sábado 28 de febrero, el obispo Berardi afirmó: “Por el momento, no sabemos mucho. Hemos suspendido todas las actividades. He invitado a los sacerdotes del Vicariato a reunirse y celebrar esta tarde, a las 19:00 hora local, una Misa por la paz”.

El Vicariato Apostólico de Arabia del Norte comprende Baréin, Kuwait, Qatar y Arabia Saudí. Según medios locales, aún no están claros los detalles sobre la ubicación exacta de una explosión registrada en Baréin, donde se encuentran el cuartel general del Comando Central de las Fuerzas Navales de Estados Unidos y la Quinta Flota estadounidense. También se ha informado que misiles balísticos iraníes habrían apuntado contra una base militar estadounidense en Kuwait tras el ataque conjunto lanzado previamente por Estados Unidos e Israel contra Irán.

En una carta dirigida a los fieles, el obispo Berardi instó a las comunidades a mantener la calma y a prestar atención a las medidas de seguridad, sin dejar de recurrir a la oración:

“En este momento de incertidumbre —escribió—, pido a todos los fieles del Vicariato que permanezcan serenos, unidos en la oración y atentos a la seguridad de todos. Sigan cuidadosamente las indicaciones de las autoridades civiles y adopten todas las precauciones necesarias en sus hogares, lugares de trabajo y parroquias”.

Asimismo, pidió a los párrocos y rectores que tomen decisiones prudentes y responsables para garantizar la seguridad de las personas confiadas a su cuidado pastoral, prestando especial atención a los ancianos, los enfermos y los más vulnerables.

A este llamado se ha sumado el obispo Paolo Martinelli, Vicario Apostólico de Arabia del Sur, quien dirigió un mensaje a los fieles de su jurisdicción ante la evolución de la situación internacional en Oriente Medio.

“Queridos hermanos y hermanas en Cristo, que el Señor les conceda la paz”, comienza su comunicación. El prelado reconoce la preocupación general por los acontecimientos recientes y exhorta, ante todo, a mantener la calma y la serenidad, siguiendo atentamente las indicaciones de las autoridades civiles.

El obispo Martinelli subraya que este es, sobre todo, un tiempo para permanecer unidos en la oración por la paz. Invita a todos los fieles a rezar el rosario cada día por la paz y la reconciliación, y a incluir en todas las celebraciones de la Santa Misa una intención especial por la paz y la seguridad de todos los pueblos de la región.

“Que el Señor los proteja a ustedes y a sus familias; que Nuestra Señora de Arabia vele por todos nosotros; que nuestros patronos Pedro y Pablo nos protejan; y que la intercesión de san Francisco de Asís nos obtenga la paz”, concluye el obispo Martinelli, impartiendo su bendición apostólica.