“La formación teológica contribuye a generar un pensamiento crítico y profético, representando una inversión cultural para el futuro capaz de desactivar las lógicas de la resignación y de la indiferencia”, indicó León XIV al recibir esta mañana en el Palacio Apostólico Vaticano a las comunidades de la Facultad Teológica Pugliese y del Instituto Teológico de Calabria, procedentes del sur de Italia.
En el encuentro participaron estudiantes, docentes y personal administrativo de estos dos centros académicos, a los que el Santo Padre invitó ante todo a “hacer teología juntos” y a navegar “en mar abierto”, pero no “como navegantes solitarios”, teniendo también el valor de dejar “el propio puerto seguro”.
“Haciendo teología juntos, finalmente, seréis más capaces de acoger las preguntas y los desafíos del contexto social y cultural”, afirmó.
El Pontífice destacó así el “valioso camino de unidad” emprendido por ambas instituciones, que han avanzado en la integración de realidades y recorridos formativos anteriormente autónomos.
Se trata, afirmó, de “un auténtico paso histórico” que promueve “la comunión entre las diócesis” y favorece “la superación de antiguos localismos”, y que, en definitiva, “alienta un camino eclesial marcado por la unidad y la fraternidad”.
Asimismo, señaló que esta experiencia común convierte a las instituciones académicas en un “laboratorio” que prepara a futuros presbíteros y agentes pastorales para vivir relaciones eclesiales según el “estilo sinodal”, donde ministerios y carismas se complementan, superando toda forma de “cerrazón”.
En su discurso, el Pontífice subrayó que la teología “está al servicio del anuncio del Evangelio” y constituye “parte integrante y fundamental de la misión de la Iglesia”.
Por ello, insistió en que la formación teológica no es un “destino para pocos especialistas”, sino una llamada dirigida a todos.
Esta disciplina hace que quienes la estudian puedan “profundizar en el misterio de la fe y recibir los instrumentos útiles para llevar adelante con pasión el ‘perseverante compromiso de mediación cultural y social del Evangelio’”, señaló, citando la constitución apostólica Veritatis Gaudium, un documento normativo fundamental promulgado por el Papa Francisco en 2017 para regular las universidades y facultades eclesiásticas.
León XIV también afirmó que la teología desempeña un papel fundamental en la formación de “una conciencia nueva y un compromiso audaz por parte de todos”, frente a los numerosos males que aún afectan a algunas regiones del sur de Italia.
En referencia a las realidades regionales de donde proceden estas instituciones del sur de la península itálica, el Papa reconoció la riqueza histórica y la extendida religiosidad popular de sus pueblos, pero advirtió que ello “no elimina las numerosas problemáticas sociales, la crisis del trabajo, el fenómeno de la emigración y todas esas formas de opresión, de esclavitud y de injusticia que reclaman una conciencia nueva y un compromiso audaz por parte de todos”.
Finalmente, León XIV animó a las comunidades académicas a continuar el proyecto “con entusiasmo y determinación”, sin ceder a la tentación de retroceder, y a soñar con una comunidad donde candidatos al ministerio ordenado, consagrados y laicos se formen juntos, ayudando a las comunidades cristianas a convertirse en “signo del Evangelio y talleres de esperanza”.