Con el lema "Junto a Mama Antula, anunciamos a Jesús", fieles y vecinos participaron en Buenos Aires de una jornada de celebración y oración en honor a María Antonia de San José, conocida como Mama Antula, la primera santa argentina.
La conmemoración, organizada por el arzobispado de Buenos Aires junto con la basílica Nuestra Señora de la Piedad, reunió a la comunidad en actividades que combinaron espiritualidad, tradición y encuentro. Entre los presentes estuvo la directora general de Cultos porteña, Pilar Bosca, quien acompañó las propuestas programadas a lo largo de la tarde.
Las celebraciones comenzaron con una visita guiada a la histórica Santa Casa de Ejercicios Espirituales, institución fundada por la propia Mama Antula y profundamente ligada a su misión evangelizadora. Luego hubo animación con cantos y bailes folclóricos, además del rezo del Rosario, como preparación para la procesión que partió desde la Santa Casa hacia la basílica Nuestra Señora de la Piedad.
La misa central se celebró en ese templo, donde descansan los restos de la santa, y fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. También participó el nuevo párroco designado de la basílica, presbítero Fabián Báez, junto a numerosos fieles que se acercaron para conmemorar la fecha.
El arzobispo porteño destacó que Mama Antula haya elegido ser "una mujer de paz que responde con violencia a la violencia".
"¡Qué bueno sería que seamos capaces también de elegir la mejor parte! Y elegir la mejor parte será ser ¡hombres y mujeres de paz! Que más allá de las agresiones, sabemos y creemos que el único camino para construir una sociedad más fraterna es la paz", sostuvo.
"Mama Antula fue una mujer inquieta si las hubo, una mujer que vivió sus tensiones", agregó.
Ejercicios espirituales y a fortalecer la vida de fe
La jornada tuvo lugar el 7 de marzo, día en que la Iglesia celebra a Mama Antula. Nacida en Santiago del Estero, María Antonia de San José dedicó su vida a difundir los Ejercicios Espirituales y a fortalecer la vida de fe, recorriendo a pie grandes distancias entre los actuales territorios de Santiago del Estero y Buenos Aires para continuar la obra espiritual de los jesuitas.
Los homenajes también se realizaron en su tierra natal. En Santiago del Estero, las celebraciones comenzaron días antes en Villa Silípica, donde se encuentra su santuario. Allí se organizó una caravana con la participación de motociclistas, músicos folclóricos y miembros de la comunidad local.
La misa en ese lugar fue presidida por el párroco Mario Ramón Tenti, quien durante su homilía invitó a los fieles a renovar la esperanza y a seguir el ejemplo de compromiso y entrega cristiana de Mama Antula.
Durante la semana previa se llevaron a cabo distintas actividades y la tradicional novena. Además, el 7 de marzo se realizó una vigilia con una procesión y el rezo del Rosario de la Luz, que partió desde la capilla de Monserrat hasta el santuario.