Es un "profundo dolor" el que expresa el Papa León XIV "por todas las víctimas de los bombardeos de estos días en Medio Oriente, por los tantos inocentes, incluidos muchos niños, y por quienes les prestaban auxilio, como el Padre Pierre El-Rahi".
Se trata del sacerdote maronita asesinado esta tarde en Qlaya durante un ataque que alcanzó una casa en la zona de su parroquia, en la montaña, hiriendo a uno de los feligreses. Según relató el franciscano padre Toufic Bou Merhi a los medios vaticanos, el padre Pierre acudió corriendo con otras decenas de jóvenes para socorrer al feligrés. En ese momento, hubo otro bombardeo sobre la misma casa y el párroco resultó herido. Trasladado a un hospital de la zona, no logró sobrevivir.
El pensamiento afligido del Papa —difundido a través del canal de Telegram de la Oficina de Prensa de la Santa Sede— se dirige a él y a cuantos han perdido la vida bajo los ataques de estos días en las regiones medioorientales. Especialmente a los niños. Según organizaciones para la infancia como Unicef y Save the Children, son cerca de 300 los menores fallecidos desde el inicio de la actual escalada.
León XIV, refiere la nota vaticana, "sigue con preocupación cuanto sucede y reza para que cese lo antes posible toda hostilidad".