Cuando en la ciudad de Nazaret el ángel del Señor anunció a María: ?Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo?, María contestó: ?He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra?. Y así, llegada la plenitud de los tiempos, el que desde antes de los siglos era el Unigénito Hijo de Dios, por nosotros los hombres y por nuestra salvación, por obra del Espíritu Santo se encarnó en María, la Virgen, y se hizo hombre.