Sondeos de opinión pública realizados por consultoras y universidades muestran un deterioro en el humor social y un crecimiento en los niveles de insatisfacción con el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. El rumbo de la economía aparece como la principal preocupación en todos los informes, seguida por la corrupción. Las principales figuras libertarias, incluido el presidente, tienen imagen negativa.

La Encuesta de Satisfacción Política de la Universidad de San Andrés en su edición de marzo señala que solo el 33% de los encuestados está satisfecho con la marcha general de las cosas, lo que representa una caída de 7 puntos respecto a noviembre de 2025. La insatisfacción alcanza el 65%.

 

De acuerdo con esta fuente, el gobierno de Javier Milei registra un 38% de aprobación frente a un 59% de desaprobación, lo que marca un crecimiento de 7 puntos porcentuales en el nivel de desaprobación desde la última medición.

Los bajos salarios (37%) y la falta de trabajo (36%) se consolidan como los principales problemas de acuerdo a la percepción de los encuestados por la Universidad de San Andrés, superando incluso a la corrupción (33%). La inflación (20%) ha perdido centralidad relativa en la agenda de preocupaciones.

Uno de los aspectos más preocupantes para el Gobierno nacional es que crece el pesimismo en las proyecciones a futuro: el 46% de los argentinos cree que el país empeorará en el próximo año, frente a un 30% que aún espera una mejora.

El influyente Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella cayó 3,5% en marzo y se ubicó en un promedio de 2,43 en una escala de 0 a 5. En lo que va de 2026, el ICG acumula tres caídas consecutivas, enero (-2,8%), febrero (-0,6%) y marzo (-3,5%), con una contracción acumulada de 6,5% desde el fin del año pasado. En este contexto, el promedio de la gestión Milei desciende a 2,43 puntos, su registro más bajo desde el inicio del mandato, ubicándose en una posición intermedia entre el promedio que Macri (2,55) y Fernández (1,99) registraron en el mismo tramo de sus respectivas gestiones.

Uno de los datos salientes del informe es la caída de la imagen del Gobierno de Milei en el segmento de los jóvenes (18 a 29 años), allí el respaldo a la gestión del libertario cayó 25% y se ubicó por debajo de los demás segmentos etarios.

El Informe Nacional de Opinón pública de Hugo Haime y Asociados correspondiente a marzo muestra un crecimiento de la negatividad en el clima social, que ascendió a 70%. “La percepción de bronca (39%) creció 2 puntos en relación a febrero y 8 en relación a diciembre, la esperanza (23%) cayó 7 puntos, mientras la tristeza (31%) subió 4 puntos”, reza el informe.

Al igual que el resto de las encuestas, la de Haime pone a la economía al tope de las preocupaciones. En relación a los problemas del país los bajos salarios (36%) -crece 8 puntos- ocupan el primer puesto seguido por corrupción, desocupación (23%), inseguridad (22 %), inflación (21%) y pobreza (21%).

Respecto a los problemas que preocupan en lo cotidiano, lideran los económicos con un crecimiento de Bajos salarios (45%) e inflación (44%) que paró su crecimiento. En un tercer escalón se ubica inseguridad (20%), y luego desocupación (18%).

Las expectativas a un año (35%) caen 5 puntos -10 desde diciembre -. La evaluación de mejora del país en los últimos tres meses (16%) cayó 11 puntos mientras se mantuvo la de empeoramiento (53%). En relación al hogar sucedió algo similar. La percepción de mejora (13%) cayó 7 puntos y la de empeoramiento (45%) cayó 2 puntos.

Mientras solo un 27% dice que la alcanza con los ingresos familiares para llegar a fin de mes, un 50% dice que debió dejar de comprar cosas que necesitaba. Como la respuesta es múltiple, hay un 23% que dice que se está endeudado con la tarjeta de crédito, un 22% que pidió plata prestada y un 14% que tiene que utilizar ahorros.

La aprobación de gestión (37%) cayó otros 4 puntos ubicándose, al igual que en septiembre 2025, en el valor más bajo de la serie. Un 36% se definió como adherente al Gobierno – caída de 5 puntos- y un 52% opositor. El núcleo de adherentes plenos del gobierno se ubica en 26%, mientras 45% se define como opositor duro. Queda un 29% que duda entre ser adherente critico (16%) u opositor blando (13%).

Mientras a un 35% le gustaría que el presidente fuera reelecto, un 57% quisiera que el próximo sea un no libertario.

La política económica continúa cayendo, esta vez 5 puntos, con un 38% de evaluación positiva y 62% de negativa. En relación al modelo económico actual mientras para un 37% debe ser mantenido, con una importante demanda de modificaciones (22%), para un 60% debe ser cambiado (totalmente 41% manteniendo algunas cosas 19%).

Para un 35% cuando Milei termine su mandato el país será pujante con crecimiento de la clase media, mientras para un 59 % el país va hacia la latinoamericanización y la pobreza. Esta visión entre dos argentinas, más allá de leves diferencias porcentuales, se repite sistemáticamente en este informe.

La última encuesta nacional de Delfos concluye que “la sociedad argentina parece estar entrando en una fase de cansancio económico y en un momento de revisión política integral del experimento Milei. El problema ya no es únicamente el ajuste; es la combinación de ajuste persistente, resultados domésticos insuficientes, creciente desconfianza sobre la narrativa inflacionaria, desgaste moral por corrupción y sensación de extravío en prioridades públicas”.

Destaca que “el gobierno todavía conserva un núcleo competitivo, pero perdió buena parte de su condición de generador de esperanzas genuinas. Y cuando un gobierno deja de representar futuro y empieza a ser juzgado por presente, su vulnerabilidad política crece de manera acelerada”.

El trabajo destaca que no solamente cae la aprobación, también caen la expectativa de mejora, la confianza en la capacidad del gobierno para seguir bajando la inflación, además crece la desconfianza sobre el INDEC y empeora con fuerza la percepción de la situación económica personal y del rumbo social del país.

La desaprobación a la gestión llega a 64%, la imagen negativa de la gestión a 62%, y solo 29% cree que Milei mejorará la situación del país durante su mandato.

La posibilidad de que la sociedad acompañó con sacrificio hasta diciembre-enero y ya no puede esperar más” es altamente consistente con los datos. El estudio muestra un deterioro muy severo de la economía doméstica: 49% dice que no le alcanzan los ingresos y 37% que llega con lo justo; en total, 86% vive entre insuficiencia y estrechez.

A la vez, la evaluación de la situación actual en general pasa a 40% mala y 35% regular, mientras que la expectativa sobre el país empeorando respecto del año pasado sube a 61%.

Otro punto central es que se rompe una de las principales fuentes de legitimidad del gobierno: la promesa de estabilización. Este mes, el 65% dice que Milei no logrará reducir aún más la inflación y 71% afirma que no le cree al dato que publica el INDEC.

“Aun sin una oposición nacional consolidada, Milei pierde potencia electoral: baja de 43,7% en octubre de 2025 a 34,2% en marzo de 2026, mientras Kicillof pasa de 42,9% a 33,4%. En ballotage, Kicillof aparece arriba con 46,0% frente a 37,5% de Milei. Eso no revela una oposición fuerte en términos clásicos; revela más bien un sistema donde el oficialismo ya no puede monopolizar la esperanza”, marca el estudio.

Finalmente la consultora CB Global Data difundió su ranking de imagen de presidentes de Latinoamérica, listado que Milei supo encabezar hace apenas algunos meses y que hoy lo tiene en el puesto 11 sobre un total de 18.