"Así como el Resucitado -siempre vivo y presente- libera el pasado de un final destructivo, así el anuncio pascual exime del sepulcro nuestro futuro", este fue el centro de la reflexión del papa León XIV en su alocución previa a la oración mariana del Regina Coeli de este 6 de abril, Lunes del Ángel, en la Octava de Pascua.
Ante unas 8.000 personas que se congregaron en la Plaza de San Pedro, que aún lucía las decoraciones florales enviadas desde los Países Bajos del Domingo de Pascua, en alusión a la vida y resurrección de Cristo, León XIV presentó dos interpretaciones contrastantes del sepulcro vacío. Las mujeres proclamaron el encuentro con Cristo resucitado, mientras que los guardias propagaron una versión diferente. "Para un mismo hecho, el sepulcro vacío, existen dos interpretaciones", dijo el Papa. "Una lleva a la vida, la otra a la muerte".
A partir de ahí, el pontífice amplió su perspectiva para incluir el presente. El contraste entre las narrativas plantea interrogantes sobre la verdad y su comunicación.
"A menudo, la verdad se ve oscurecida por las noticias falsas, como decimos hoy en día; es decir, por mentiras, insinuaciones y sospechas infundadas". Sin embargo, la verdad no permanece oculta: "Sale a nuestro encuentro, vibrante y radiante, e ilumina la oscuridad más profunda".
La resurrección del Señor es nuestra resurrección
El Papa retomó el mandato de Jesús y citó el Evangelio: "Como Jesús les dijo a las mujeres que fueron al sepulcro, hoy nos dice: ¡No tengan miedo! Vayan y cuéntenles a mis hermanos". De ahí extrajo la esencia del mensaje: "La resurrección del Señor es nuestra resurrección, la Pascua de la humanidad".
Cristo, "el Hijo de Dios", entregó su vida. El mensaje de la Pascua libera al futuro "de la muerte".
El Santo Padre centró entonces su atención en las personas necesitadas. La Buena Nueva debe llegar especialmente a aquellos "oprimidos por el mal". Mencionó a los que viven en guerra, a los cristianos perseguidos y a los niños privados del acceso a la educación.
"Proclamar la Resurrección de Cristo con palabras y obras significa dar nueva voz a la esperanza, que de otro modo queda sofocada por la violencia", explicó.
"Cuando, por el contrario, la Buena Nueva se proclama en el mundo, disipa toda sombra, en cualquier momento".
Homenaje al papa Francisco
Para concluir, el Papa León rindió homenaje a su predecesor: "A la luz del Resucitado, hoy pensamos con especial afecto en el papa Francisco", dijo. Francisco "entregó su vida a Dios el Lunes de Pascua del año pasado". León exhortó a los fieles a orar para que puedan "convertirse en proclamadores cada vez más brillantes de la verdad".