Donald Trump no deja de pelearse con líderes globales que cuestionan su aventura en Irán. Ahora fue con su aliada Giorgia Meloni, que defendió al Papa León XIV tras recibir los insultos del presidente de Estados Unidos. 

El enojo de Trump se produce luego que la premier italiana dijera que las declaraciones del magnate neoyorquino contra el Sumo Pontífice eran "inaceptables" y defendió al jefe el Vaticano. 

Pero lo que más le duele al líder republicano es que Meloni también tomó distancia de la guerra contra Irán. La italiana no dejó usar las bases militares estadounidenses en su país, dejó en claro que "no es su guerra" y suspendió la renovación automática del memorándum de colaboración con Israel en materia de Defensa.

Por eso, el presidente de Estados Unidos dijo en una entrevista telefónica con el diario Corriere della Sera que "estoy sorprendido por ella. Pensé que tenía coraje, pero me equivoqué". 

En el reportaje, Trump también acusó a Meloni de querer que Estados Unidos "haga el trabajo" por su país y sostuvo además que la relación con la mandataria italiana se encuentra prácticamente congelada. 

"No hemos hablado en mucho tiempo", aseguró, y vinculó ese distanciamiento a la negativa de Italia de colaborar con la OTAN en operaciones estratégicas. Trump también amplió sus críticas hacia Europa en general, al señalar que el continente "se está destruyendo desde adentro" debido a sus políticas migratorias y energéticas. 

Estoy sorprendido por ella. Pensé que tenía coraje, pero me equivoqué

En ese sentido, cuestionó la dependencia europea del petróleo proveniente de zonas conflictivas y la falta de disposición para garantizar la seguridad en puntos clave como el estrecho de Ormuz.

En otro tramo de la entrevista, el exmandatario arremetió contra Papa Leone, a quien acusó de no comprender la gravedad de la amenaza iraní.  Según Trump, el pontífice "no tiene idea de lo que está pasando" y no debería pronunciarse sobre cuestiones bélicas. 

Las declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión internacional en torno a Irán y reavivan el debate sobre el rol de Europa en la seguridad global, así como las diferencias dentro del bloque occidental respecto a cómo enfrentar el desafío nuclear iraní.

Con la derrota de Viktor Orbán en Hungría y este congelamiento de las relaciones con Meloni, Trump se queda prácticamente sin aliados europeos que han decidido no apoyar a Estados Unidos contra Irán y empezó a acercarse progresivamente a China.

En el caso puntual de Meloni, este movimiento puede fortalecer su liderazgo en Italia luego de la derrota en el referéndum de marzo que buscaba implementar una reforma judicial y en el que el factor Trump hizo efecto en los electorales. 

Esta tensión, unificó a los partidos opositores en defensa de Meloni y los intereses italianos y puede mejorar la imagen de la premier en un contexto de caída.