La novena en honor al Espíritu Santo es la más antigua de todas, ya que se hizo por primera vez bajo la dirección del propio Señor Jesús, cuando envió a sus Apóstoles de regreso a Jerusalén para esperar la venida del Espíritu Santo en el primer Pentecostés.

Sigue siendo, además, la única novena prescrita oficialmente por la Iglesia Católica. Dirigida a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, es una poderosa súplica por la luz, la fuerza y ​​el amor que tanto necesita todo cristiano, especialmente en estos tiempos difíciles.

A continuación, la novena por la Unción del Espíritu Santo: