A una semana de los terremotos que sacudieron Venezuela y afectaron con especial dureza al litoral central, el director de Cáritas de la diócesis de La Guaira, el diácono Rubén Perdomo, aseguró que la Iglesia continúa acompañando a las comunidades damnificadas y sostuvo que, pese a la magnitud de la tragedia, "la esperanza de encontrar vida nunca se pierde".

En diálogo con Radio Vaticana-Vatican News, Perdomo describió un escenario marcado por la pérdida de más de dos mil vidas y advirtió que, además de la emergencia humanitaria, comienza a profundizarse una crisis sanitaria.

"Tenemos todavía muchos cadáveres que no se han podido rescatar de entre los escombros", señaló, al explicar que las tareas de remoción avanzan lentamente para preservar la posibilidad de encontrar sobrevivientes. Incluso destacó que, seis días después del sismo, continuaban los rescates con vida, un hecho que calificó como "milagroso".

El responsable de Cáritas indicó además que unas 30.000 familias quedaron sin vivienda y que numerosas personas pasan las noches en calles y parques. También alertó sobre la escasez de bolsas para cadáveres, situación que obligó a habilitar morgues improvisadas.

Frente a este panorama, pidió intensificar la oración por el pueblo venezolano. "Como hombres y mujeres de fe tenemos que pedir a Dios que nos ayude a sortear esta difícil situación", expresó, al tiempo que describió el dolor de quienes buscan a sus familiares entre los escombros y reclaman alimentos para afrontar la emergencia.

La respuesta de la Iglesia
Perdomo destacó el trabajo que desarrolla Cáritas junto con las parroquias de la diócesis. Informó que funcionan seis centros de acopio desde los cuales se distribuyen alimentos y otros insumos básicos, además del acompañamiento espiritual y social a las comunidades afectadas.

En ese sentido, valoró la entrega de los sacerdotes, a quienes definió como referentes cercanos para la población en medio de la tragedia, y agradeció la ayuda de organizaciones internacionales que colaboran con el abastecimiento de recursos para asistir a los damnificados.

Asimismo, expresó su gratitud por la cercanía del papa León XIV, quien -afirmó- sigue de cerca la situación del país desde el primer momento. También destacó el acompañamiento del nuncio apostólico, de los obispos venezolanos y de las distintas Cáritas del país.

Reconstruir con esperanza
De cara a los próximos meses, el director de Cáritas La Guaira consideró que el proceso de recuperación será largo y complejo, aunque manifestó su confianza en la capacidad de resiliencia del pueblo venezolano.

"Viene un camino tortuoso y lento, pero de la mano de Dios vamos a salir adelante", aseguró. Explicó que, en esta etapa, la prioridad es responder a la crisis humanitaria con objetivos de corto plazo, para luego avanzar hacia la reconstrucción y la estabilización de las comunidades afectadas.