En el 35° aniversario de la independencia de Ucrania, el arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica ucraniana, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, llamó a no dar por sentada la libertad y pidió a la comunidad internacional acompañar al pueblo ucraniano con la oración y la solidaridad.
En una entrevista con medios vaticanos, el prelado describió el creciente impacto de la guerra sobre la población civil y advirtió sobre las consecuencias éticas del uso de tecnologías cada vez más sofisticadas en los ataques.
Monseñor Shevchuk relató que la población de Kiev continúa pasando noches en refugios ante el aumento de los ataques con drones y misiles. Apoyándose en reportes de la ONU, precisó que julio de 2026 fue el mes con mayor número de víctimas civiles desde marzo de 2022: 437 personas murieron y 2.610 resultaron heridas.
El arzobispo mayor señaló que la guerra se transformó progresivamente en un conflicto de alta tecnología y que, ante las dificultades para avanzar en el frente, aumentaron los ataques contra las ciudades y la población civil.
También expresó preocupación por el uso de drones equipados con cámaras e inteligencia artificial, que permiten a los operadores identificar en tiempo real a las personas y objetivos alcanzados. "Es imposible afirmar que las bajas civiles sean accidentales", sostuvo.
Al referirse al aniversario de la independencia, explicó que para los cristianos ucranianos esta fecha es ante todo una ocasión para agradecer a Dios por el don de la libertad y reflexionar sobre la responsabilidad de construir un futuro basado en la dignidad humana, el bien común y la paz.
"Para nosotros, durante la época de la Unión Soviética, esta fue una escuela espiritual de libertad", recordó, al evocar los años en que la Iglesia católica vivió en la clandestinidad.
"No se cansen de ser libres"
Consultado sobre el mensaje que Ucrania puede ofrecer a un mundo marcado por la crisis de los valores democráticos y el avance de tendencias autoritarias, monseñor Shevchuk respondió: "¡No se cansen de ser libres!".
El arzobispo mayor vinculó la defensa de la libertad con la responsabilidad personal y el discernimiento. "La libertad es fruto de una buena elección, una elección basada en la verdad", explicó, y distinguió esa libertad del libertinaje o la anarquía.
También destacó el papel de la Iglesia en la defensa de la dignidad humana frente a los procesos de deshumanización, incluidos los desafíos planteados actualmente por la inteligencia artificial.
Oración y solidaridad por la paz
Finalmente, monseñor Shevchuk agradeció a quienes se sumen a la jornada de oración por la paz en Ucrania convocada para este 24 de agosto, Día de la Independencia.
Los líderes de las Iglesias y organizaciones religiosas ucranianas se reunirán en la catedral de Santa Sofía de Kiev para rezar ante el mosaico de Nuestra Señora de la Oración, del siglo XI.
"Les pedimos su solidaridad y unidad en la oración, pero también en la acción humanitaria", expresó monseñor Shevchuk, quien afirmó que la máxima expresión de la libertad es "la capacidad humana de amar: amar a Dios y amar al prójimo".