Gelblung había sido internado nuevamente este martes, luego de que su estado de salud se complicara. En mayo había atravesado un cuadro delicado que requirió su ingreso a terapia intensiva en el Sanatorio De Los Arcos, donde además le colocaron un stent en una de sus piernas tras sufrir una trombosis en el tobillo.
A lo largo de su extensa carrera, Chiche Gelblung construyó un estilo propio, marcado por la ironía, la provocación y una particular manera de abordar las noticias. Su recorrido comenzó en el periodismo gráfico y llegó a ocupar el cargo de jefe de redacción de la revista Gente.
Nacido el 7 de febrero de 1944 en el barrio porteño de Devoto, tuvo sus primeros pasos profesionales cuando todavía no había cumplido 20 años. Su formación estuvo principalmente ligada al trabajo cotidiano en las redacciones.
Uno de los primeros grandes desafíos de su carrera llegó en 1967, cuando con apenas 25 años viajó para cubrir la Guerra de los Seis Días, el conflicto que enfrentó a Israel con Egipto, Siria y Jordania.
Su capacidad para encontrar enfoques novedosos y generar contenidos de impacto lo llevó a convertirse en una referencia del periodismo gráfico. Con el tiempo, esa impronta también se trasladó a la televisión y la radio.
“Memoria”, el ciclo que marcó una época
Durante la década del 90 alcanzó una gran popularidad en televisión con Memoria, un programa que combinaba investigaciones, temas misteriosos y casos llamativos con una mirada particular.
El ciclo se caracterizó por informes sobre fenómenos paranormales, estafas y hechos extraños, siempre atravesados por el humor y la ironía de Gelblung. Uno de los episodios más recordados fue el montaje de una supuesta autopsia a un extraterrestre, realizada para desmentir el caso Roswell.
Más adelante, condujo otros ciclos como 70.20.10, que se emitió desde 2009 hasta 2013 por eltrece y posteriormente continuó en El Nueve.
Su última gran cobertura: la guerra en Ucrania
A los 78 años, Gelblung volvió a demostrar su vocación periodística al viajar a Ucrania para cubrir la guerra tras la invasión rusa de 2022.
El periodista llegó al país el 2 de marzo de ese año, pocos días después del comienzo del conflicto. “No tengo miedo”, había afirmado antes de emprender el viaje enviado por Crónica TV.
Durante aquella cobertura relató desde el terreno la complejidad de una guerra que se desarrollaba a pocos metros de las rutas por las que transitaba el equipo. Una de las imágenes más recordadas ocurrió cuando soldados ucranianos lo confundieron con un refugiado y le ofrecieron comida para protegerlo del frío.
Con su muerte, el periodismo argentino despide a una figura que durante más de cinco décadas construyó una identidad propia y dejó una marca reconocible en los medios gráficos, radiales y televisivos. Fuente: TN.-