En medio de una creciente escalada diplomática con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, el Poder Ejecutivo dispuso la compra de nuevo equipamiento militar amparado bajo la figura de reserva absoluta. Los funcionarios nacionales firmaron el Decreto 1205/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, lo que impide conocer el tipo de material adquirido, los montos de la operación y las empresas proveedoras.

Los jefes de las Fuerzas Armadas y las autoridades de la cartera de Defensa impulsaron el expediente EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD de manera independiente a las anteriores compras de cazas F-16. En esta ocasión, los técnicos oficiales ampararon la reserva en la Ley de Defensa Nacional (23.554), la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas (24.948) y el Decreto 9390/63, que define como “secreto militar” toda adquisición de importancia fundamental para la preparación y el empleo de las tropas, lo que exceptúa a los organismos contratantes de las normas usuales de publicidad gubernamental.

El reequipamiento de las Fuerzas Armadas se da en un contexto de fricción bilateral directa. El gobierno argentino dispuso la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y avanzó con acciones legales y administrativas contra las petroleras que operan en el archipiélago. Por su parte, la diplomacia británica reaccionó convocando a la representación argentina en Londres, mientras que el primer ministro Andy Burnham lanzó su advertencia ante el Parlamento: “Seremos implacables en la defensa de los derechos de los isleños”.

Modernización y compras acumuladas

Los analistas del sector señalan que las adquisiciones militares encaradas desde el inicio de la gestión actual alcanzaron los USD 445.026.954 entre armamento y logística de seguridad. Los auditores de Defensa detallaron que el grueso de la inversión se volcó a la Fuerza Aérea y al Ejército, superando las partidas destinadas durante los mandatos anteriores.

Entre los hitos del plan oficial se destaca la incorporación de los 24 aviones de combate F-16 comprados a Dinamarca por USD 301,2 millones. Asimismo, los efectivos del Ejército aguardan la llegada de la primera camada de vehículos blindados Stryker 8×8 adquiridos a Estados Unidos, al tiempo que los aviadores del Batallón de Helicópteros de Asalto 601 preparan la recepción de las primeras unidades UH-60L Black Hawk para reemplazar a los viejos Super Puma.

Planes navales en el horizonte

El proyecto de Presupuesto enviado al Congreso contempla mayores facultades de endeudamiento para la Armada Argentina, con el objetivo de incorporar tres submarinos convencionales y dos fragatas multimisión que operarían desde Mar del Plata y Puerto Belgrano. Los mandos navales evaluaron propuestas de astilleros europeos, entre los que sobresalen la francesa Naval Group y la alemana ThyssenKrupp Marine Systems.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Marcelo Dalle Nogare, confirmó los avances en la búsqueda de financiamiento externo y remarcó la predisposición de los oferentes: “Ambos países ofrecieron financiar la totalidad de la operación”. De concretarse, la iniciativa permitirá recuperar la capacidad submarina que el país perdió tras el hundimiento del ARA San Juan en 2017.