Me cuesta mucho escribir en éste momento por el aprecio y cariño que te tenía y te tengo, por tu gran amor que ponía en cada programa y en cada transmisión eclesial que hacíamos.
Querida Betty siempre fui un agradecido porque confiaste en mí desde el año 1.990 hasta 2.013 para realizar todas las transmisiones de los grandes como también los pequeños eventos de nuestra iglesia católica.
Querida Betty pese a la larga enfermedad, hoy Dios te convocó a ser parte de su reino celestial porque fuiste todo lo diste a nuestros hermanos que estaban ansiosos de recibir un mensaje de los elegidos y consagrados siendo Vos un puente entre ellos.
Por razones laborales y familiar no pude estar en tu despedida, aunque siempre estas presente en mi corazón y en mis oraciones. Mi más sentido pésame a Sonia, Evangelina, Vasquito y Noelia, obviamente imploro a Dios que le brinde las fuerzas suficientes para enfrentar éste difícil momento. Querida Betty QEPD.