Misa en la Basílica de Nuestra Señora de Caacupe. Jueves 8 de enero de 2026

Preside: Mons. José Vicente Conejero, obispo de la Diócesis de Formosa - Argentina

Concelebran: Sacerdotes de la Diócesis de Formosa, en el marco del Retiro del clero diocesano.

Colaboración: Justo Alejandro  Sotelo (Corrientes) y : “La Voz del Santuario Nuestra Señora del Carmen” programa radial de la pastoral de la Comunicación de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen –Iglesia Catedra- de Formosa.

Queridos hermanos, es una alegría inmensa saludarlos desde este altar de la fe paraguaya. Quizás a muchos les sorprenda ver hoy a tantos sacerdotes, diáconos y seminaristas rodeando el altar. Venimos de la vecina Diócesis de Formosa, Argentina, para cumplir nuestra promesa anual. Como parte de nuestra convivencia y retiro en la Mariápolis de Mariano Roque Alonso, hoy llegamos a los pies de la Madre para dar gracias y pedir su auxilio. En este encuentro de pueblos hermanos, celebramos la vida y la fe que no conoce fronteras.

Estamos viviendo el tiempo litúrgico de la Navidad, donde el eco del prólogo de San Juan sigue resonando: "La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". Dios, movido por un amor que sobrepasa nuestro entendimiento, envió a su Hijo para asumir nuestra frágil condición humana.

​No es solo un hecho histórico; es un evento que restaura nuestra infinita dignidad. Aunque el pecado nos haya descarriado, el Padre nos entrega su tesoro más grande, Jesucristo, nacido del seno purísimo de la Virgen María, para hacernos partícipes de su propia familia divina. En un mundo a menudo marcado por la confrontación, este misterio nos llama a redescubrir que somos hijos en el Hijo y, por tanto, hermanos de todos.

En este tiempo, la Iglesia nos desafía a vivir la Sinodalidad: comunión, participación y misión. Como destaca el número 29 del Documento Final del Sínodo, en María resplandece la Iglesia misionera y misericordiosa. Ella es la maestra del "arte de escuchar".

  • Docilidad: Su "hágase en mí" es la respuesta de quien confía plenamente en la voluntad de Dios.
  • Misión y Servicio: Al igual que nosotros hemos peregrinado hasta este Santuario, María se puso en camino hacia la casa de Isabel. No fue un viaje vacío; llevó a Jesús en sus entrañas para compartir la fe y prestar un servicio solidario durante tres meses.

​María nos enseña que el diseño de Dios es una fraternidad universal que se construye en la humildad y la sencillez de lo cotidiano, tal como ella lo vivió con José y Jesús en Nazaret.

​Hoy, en el marco del Año Jubilar de la Esperanza y cercanos a celebrar el Domingo de la Palabra de Dios, Jesús nos presenta su "programa de vida" en la sinagoga. Al leer al profeta Isaías, se presenta como el Ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres y la liberación a los oprimidos.

​Este es nuestro mandato. San Juan Pablo II, quien también visitó este suelo sagrado, nos exhortaba a conocer, amar e imitar a Jesús. Ese es el camino para transformar el mundo según los designios del Padre. No importa nuestra vocación —laicos, consagrados o ministros— todos estamos llamados a ser discípulos misioneros que pasan por este mundo haciendo el bien.

Pidamos a la Santísima Virgen de Caacupé, modelo de santidad, que nos ayude a ser dóciles a la voluntad de Dios. Que esta Eucaristía renueve nuestras fuerzas para regresar a nuestras comunidades en Formosa y en todo el Paraguay, proclamando con el corazón alegre la grandeza del Señor.

Amén.