“Él insistía en que los jóvenes debían tener claro que formar una familia es algo bueno y que debían prepararse para ello”, dijo a ACI Prensa Erika Valdivieso-López, vicerrectora académica de la Universidad San Ignacio de Loyola y exdirectora del Instituto de Ciencias para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT).
“Decía que la investigación científica también debía ayudar a fortalecer políticas públicas que favorecieran a la familia”, recordó la catedrática universitaria, entonces directora del Instituto de Familia.
Defensor de la vida y la dignidad humana
Durante su labor como Gran Canciller de la USAT, León XIV respaldó el trabajo tanto del Instituto de Familia como del Instituto de Bioética. Según Valdivieso-López, “estaba muy involucrado en todo lo que tenía que ver con la defensa de la vida y el reconocimiento de la dignidad de la persona”, apoyando investigaciones, publicaciones y acciones pastorales.
Su apoyo no era simbólico. La académica recuerda que el ahora Papa “estaba presente incluso en pequeñas actividades, como la inauguración del primer lactario en la universidad o la presentación de los libritos de divulgación del instituto”.
Ese impulso fructificó en iniciativas concretas que luego influirían en leyes regionales. Valdivieso-López afirma que el trabajo iniciado en ese período ayudó a que se aprobara recientemente en el Perú una ley que incorpora el enfoque de familia en las políticas públicas.
“No podemos dejarnos engañar”: su mensaje en la Marcha por la Vida de 2015 en Chiclayo
La defensa de la vida fue también un compromiso público y pastoral del entonces Mons. Robert Prevost. El 21 de marzo de 2015, a pocos meses de haber asumido como Obispo de Chiclayo, participó activamente en una Marcha por la Vida realizada en la ciudad, donde dirigió un mensaje claro y directo.
“He querido venir también a caminar un poco con ustedes como testimonio, no testimonio mío, sino nuestro como Iglesia, como hermanos”, expresó entonces, subrayando que la defensa de la vida debía entenderse como una misión comunitaria.
En su intervención, Mons. Prevost advirtió sobre los discursos que relativizan el valor de la vida humana. “Muchas veces escuchamos mensajes que tratan de convencernos de que no es aborto, que es simplemente ayudar a la mamá, pero no podemos dejarnos engañar y tenemos que defender la vida humana en todo momento”, afirmó.
El entonces obispo insistió en la necesidad de la unidad y la perseverancia en esta causa, señalando que la defensa de la vida implica una acción constante. “Tenemos que seguir luchando, caminando y marchando para que haya respeto por los derechos de todo ser humano”, sostuvo.
Su mensaje concluyó con una exhortación: “Vamos a caminar juntos, unidos, para defender el derecho a la vida. ¡Viva la vida!”.
“El matrimonio es entre un hombre y una mujer” y no al aborto
Sobre temas como el aborto o la ideología de género, Valdivieso-López afirma que Mons. Prevost fue “muy claro” y sin ambigüedades doctrinales. “Decía que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, que la vida se tiene que defender desde el momento de la concepción y que el aborto no debería permitirse ni legalizarse”.
Para el P. Jorge Millán, responsable de la oficina de pastoral familiar de la diócesis, la firmeza doctrinal del Papa León XIV se combinaba con una profunda caridad pastoral.
“Lo que la Iglesia dice, eso profesaba. En todos los aspectos. En temas morales o matrimoniales, cuando surgían dudas, he hablado con él y él me lo ha aclarado espectacularmente bien”, afirmó.
Su aporte ante los nuevos desafíos éticos
Valdivieso-López considera que la visión del Papa no solo se referirá a debates tradicionales, sino a desafíos éticos emergentes vinculados a la biotecnología, el transhumanismo y la ingeniería genética.
“Ahora hablamos de manipulación embrionaria, crioconservación, estudios de gametogénesis… el panorama para trabajar un apostolado de defensa de la vida es muchísimo más amplio hoy”, advirtió.
De allí su expectativa para el pontificado: “Espero que haya emisión de documentos, doctrina y refuerzo doctrinal. Porque la Iglesia siempre ha aportado muchísimo en estos temas”.
Continuidad con caridad: “Dejarlos entrar y luego enseñar”
Conscientes de que León XIV asume el liderazgo de la Iglesia en un mundo dividido, el P. Millán propone una mirada equilibrada ante algunas presiones que buscan modificaciones doctrinales.
“Los errores que puede haber en la Iglesia muchas veces no son con mala intención, sino fruto de circunstancias pastorales difíciles”. Pero cree que el Papa sabrá conducir con claridad sin romper la comunión: “Llegar y de un solo golpe decir ‘ustedes están mal’ sería falta de caridad”.
Y resume lo que considera será el estilo del nuevo pontificado: “El Papa Francisco abrió las puertas para que todos entren. Ahora León XIV se sienta con ellos y les empieza a decir: este es el Evangelio… Te he dejado entrar, te comprendo, te entiendo, pero ahora escúchame”.
Tanto Valdivieso-López como el P. Millán coinciden: León XIV ya mostró en Chiclayo cómo entiende la misión de la Iglesia.
“Él siempre impulsaba mantener a la familia y establecer políticas públicas que la fortalecieran. Espero que esta línea de defensa de la vida y cuidado del matrimonio continúe, porque ha sido muy coherente a lo largo de su vida pastoral”, concluyó la académica. Fuente: ACI Prensa.-