El origen de esta jornada se remonta al 8 de marzo de 1908 en Nueva York. Un grupo de trabajadoras textiles de la fábrica Cotton se manifestó para exigir mejoras laborales. En ese sentido, declararon una huelga para obtener una reducción de horas, mejoras de las condiciones de trabajo y salario igualitario entre hombres y mujeres.
El dueño de la compañía rechazó estos pedidos y cerró las puertas del edificio con el personal en su interior. Sin embargo, ocurrió un incendio que provocó la muerte de 129 mujeres, algo que desató un gran descontento en la sociedad, que se manifestó con movilizaciones en diferentes puntos del país.
El 28 de febrero de 1909 se realizó la primera conmemoración de esta fecha a cargo de Theresa Malkiel, una activista por los derechos laborales. En noviembre de ese mismo año se llevó a cabo la huelga de las camisetas en Nueva York, una manifestación pacífica que contó con la participación de más de 20.000 trabajadoras de la industria textil.
En 1910 tuvo lugar la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, donde la política alemana Clara Zetkin compartió la iniciativa de conmemorar anualmente el “Día de la Mujer Trabajadora”. En 1977, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó formalmente el Día Internacional de la Mujer. . Aunque la organización comenzó a conmemorarlo en 1975 durante el Año Internacional de la Mujer, la proclamación oficial para celebrar los derechos femeninos y la paz internacional se consolidó dos años después.