En la IV edición de la peregrinación a la Virgen de la Asunción de Acaraguá y Mbororé, fieles provenientes de distintas comunidades de la diócesis de Santo Tomé se congregaron este 16 de mayo, desde las primeras horas de la mañana, en el paraje Isoquí para participar de esta manifestación de fe y encuentro diocesano.

La jornada comenzó con un desayuno compartido ofrecido por la comunidad de La Cruz, dando paso luego al inicio de la caminata, que fue bendecida por monseñor Gustavo Montini, quien acompañó a los peregrinos durante todo el recorrido.

Al llegar al casco céntrico, los caminantes fueron recibidos por los niños de catequesis, quienes se sumaron a la procesión junto a las reliquias de Don Orione, Carlo Acutis y Mama Antula, en un clima de profunda alegría y devoción.

Posteriormente, en la plaza central, frente al templo parroquial, se celebró la misa, concelebrada por sacerdotes de la diócesis, junto con los diáconos presentes, y presidida por monseñor Montini. 

Caminar, dialogar y compartir
En su homilía, el obispo expresó que esta peregrinación "es una invitación a encontrarnos como familia diocesana, a caminar, dialogar y compartir en torno a la Madre y a su historia que nos sigue convocando".

Asimismo, resaltó el valor espiritual de esta experiencia y señaló que, así como las reliquias de los santos acompañaron el peregrinar, también cada cristiano está llamado a tener "un corazón abierto al servicio y a la misión". 

En ese marco, recordó la frase de san Orione: "Ave María y adelante", uniéndola al lema de esta edición: "Con María en el corazón, el camino se hace misión".

Durante toda la jornada, los peregrinos contaron con la animación de dos jóvenes raperos, Andrés Castellano y Brian 'El legendario', quienes, varios días antes, ya estuvieron en la diócesis, animando en algunas parroquias y colegios, acercando a a los jóvenes a la fe.