El presidente Javier Milei volvió a encabezar una reunión con su equipo de ministros en la Casa Rosada luego de 24 días de ausencia debido a sus viajes al exterior y actividades en la quinta de Olivos. Durante el encuentro, que se extendió por casi tres horas, el mandatario nacional defendió el rumbo de la gestión y bajó un mensaje político contundente frente a las demandas de asistencia social.

Los voceros oficiales señalaron que el mandatario ratificó la vigencia de su programa sin espacio para el gradualismo o la asistencia extraordinaria. Ante su gabinete, Milei fue categórico: “El Presidente reafirmó que no va a entregar las ideas que guían la gestión y que al populismo no se le gana con más populismo”. La definición dejó en claro que la administración central no prevé implementar un esquema de ayuda económica para los jubilados ni para los sectores afectados por las deudas.

En el cónclave, los funcionarios analizaron los datos de la economía y relativizaron las advertencias sobre la cadena de pagos. De acuerdo con los voceros, “los indicadores no reflejan una situación de crisis” en lo que respecta al cumplimiento de las obligaciones financieras. Los ministros se apoyaron en los últimos registros del Banco Central para sostener que “se observó que el incremento de la mora comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”, a pesar de que el porcentaje de irregularidad en préstamos personales continúa en niveles elevados.

La estrategia electoral y el debate en el Congreso

Con la mirada puesta en el horizonte electoral, el jefe de Estado pidió a sus colaboradores mantener la coherencia doctrinaria por encima de las urgencias de las urnas. Milei enfatizó que “para ganar no se hacen trampas” y remarcó la importancia de sostener la conducta fiscal que pregona desde su asunción. Según el documento oficial distribuido tras la reunión, el mandatario remarcó: “Cuesta mucho tiempo construir credibilidad y cambiar ahora implicaría perderla”.

Los integrantes del gabinete también evaluaron el escenario de debate público y las críticas que recibe el programa financiero por parte de analistas y sectores opositores. En las oficinas de Balcarce 50 se planteó la necesidad de contrarrestar “el impacto de los discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados”. Para los funcionarios, la respuesta de la gestión debe centrarse en “continuar mostrando los resultados alcanzados por la gestión y poner en evidencia los logros del Gobierno”.

La reunión sirvió además para ordenar la agenda parlamentaria de una semana clave, donde el oficialismo buscará avanzar con la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal. El Ejecutivo decidió postergar otras discusiones políticas, como la suspensión de las PASO, para concentrar los esfuerzos de sus legisladores en estas iniciativas que apuntan a consolidar el déficit cero.

Finalmente, se repasaron las tensiones internas y las críticas que recibió el ministro de Desregulación y Reforma del Estado, Federico Sturzenegger, tras el retiro del proyecto de venta de tierras a extranjeros. El Presidente ratificó su respaldo absoluto al funcionario y recordó los cuestionamientos que recibe la desregulación de la economía:

“Cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana, criticándolo a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto”.