El presidente de la Nación, Javier Milei, desembarcó en Chile para participar de un foro liberal y mantener una agenda de alto perfil político. Durante su exposición, el mandatario defendió el rumbo de su programa financiero y profundizó la polarización con los sectores opositores, en un discurso que apuntó directamente a consolidar su armado de cara a las elecciones legislativas y presidenciales del mediano plazo.

Fiel a su estilo confrontativo, el jefe de Estado apuntó contra los sectores progresistas y de izquierda, a quienes acusó de intentar adormecer a la ciudadanía para recuperar el poder. Milei fue categórico al respecto: “La izquierda busca que se queden indiferentes”. En esa misma línea, el Presidente buscó contrastar su gestión con las administraciones anteriores y cuestionó con dureza a quienes critican la velocidad de sus reformas, señalando que esos sectores “quieren volver al pasado”.

La advertencia electoral y la agenda bilateral

El líder libertario no esquivó el escenario electoral y dejó una definición drástica sobre el futuro político del país en caso de que su espacio no logre consolidarse en las urnas. El Presidente planteó el escenario en términos de vida o muerte para el proceso de reformas que lidera: “Si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”.

Tras su disertación ante el público empresario y analistas internacionales, la agenda del mandatario continuó con un fuerte componente institucional y geopolítico. Milei se reunió con el referente de la derecha trasandina, José Antonio Kast, para analizar la situación de la región. El encuentro se dio en las horas previas a un momento clave de su agenda, ya que el Presidente tiene previsto grabar una cadena nacional referida a la soberanía sobre las Islas Malvinas. Fuente: TN.-