El veredicto se conoció a las 10.40 en el Anexo del Senado bonaerense, tras seis audiencias de debate. El caso se centró en su participación en el documental “Justicia Divina”, grabado mientras aún se desarrollaba el juicio por la muerte del campeón del mundo. Según la acusación, Makintach conocía el contenido del proyecto, el trailer y el guion, y aceptó participar bajo la condición de supervisar el material, lo que para el jury constituyó un grave apartamiento de la conducta esperada de una magistrada.

Los 11 integrantes del jurado, encabezados por la presidenta de la Suprema Corte bonaerense, Hilda Hogan, resolvieron la destitución en una sentencia de 115 páginas. La fiscal Analía Duarte fue categórica al pedir la expulsión del cargo, al afirmar que Makintach “perdió las condiciones que exige la Constitución para el ejercicio de la magistratura”. Testimonios como el del productor del documental reforzaron la idea de que la serie “no se podría haber llevado a cabo sin la jueza”.

 

Makintach esperaba otro desenlace. En junio había presentado su renuncia y pretendía que el gobernador Axel Kicillof se la aceptara antes de que avanzara el proceso disciplinario. Eso le hubiera permitido volver a desempeñar un rol en el Poder Judicial más adelante. Hasta la última audiencia mantenía la expectativa de evitar la destitución.

Los fundamentos del jury fueron contundentes. Hogan afirmó que la conducta de la jueza se alejó de “la sobriedad, prudencia y moderación exigibles” a cualquier magistrado. El senador y conjuez Sergio Vargas advirtió que “cuando se encienden las cámaras, corre peligro que el ego de un juez apague la justicia”, en referencia a la exposición mediática que buscó Makintach. Otros miembros del tribunal coincidieron en que las acciones de la jueza dañaron la imagen del Poder Judicial y comprometieron la imparcialidad del proceso.

En los próximos días la resolución será remitida a la Suprema Corte bonaerense para completar el procedimiento formal. Con el fallo, Makintach queda definitivamente apartada del sistema judicial y sin posibilidad de volver a ocupar un cargo, en un cierre categórico para un caso que sacudió al expediente por la muerte de Diego Maradona.