En el marco de la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa León XIV exhortó a promover formas de comunicación "respetuosas de la verdad de la persona humana" y advirtió sobre los riesgos que plantean la inteligencia artificial y los algoritmos digitales para las relaciones humanas.

El pontífice hizo referencia a esta jornada durante la oración mariana del Regina Coeli, celebrada este 17 de mayo en la plaza de San Pedro, en la que destacó los enormes avances tecnológicos registrados en los últimos años en el ámbito de la comunicación.

"Animo a todos a comprometerse en la promoción de formas de comunicación que respeten siempre la verdad de la persona humana, hacia la cual debe orientarse toda innovación tecnológica", expresó.

"Preservar las voces y los rostros humanos"
El mensaje del Papa para esta 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales fue publicado el pasado 24 de enero y lleva por lema "Preservar las voces y los rostros humanos".

En el texto, León XIV sostiene que los rostros y las voces poseen un carácter sagrado porque cada ser humano fue creado "a imagen y semejanza de Dios". Por eso, subrayó que toda persona tiene una vocación "irreemplazable e inimitable", que nace de su experiencia de vida y se desarrolla en relación con los demás.

Sin embargo, el Papa alertó que las nuevas tecnologías digitales amenazan esa singularidad al reproducir voces, rostros y emociones humanas mediante sistemas de inteligencia artificial.

"Los sistemas conocidos como inteligencia artificial no sólo interfieren en los ecosistemas de información, sino que invaden el nivel más profundo de la comunicación: el de las relaciones humanas", afirmó.

Riesgos de delegar el pensamiento a los algoritmos
León XIV señaló además que el verdadero peligro para la humanidad reside en la disposición creciente a delegar en la inteligencia artificial y en los algoritmos de las redes sociales la capacidad de escuchar, discernir y pensar críticamente.

"Así se nos priva de la oportunidad de encontrarnos con los otros, que siempre son distintos de nosotros y con quienes podemos y debemos aprender a relacionarnos", indicó. "Sin apertura al otro no pueden existir relaciones ni amistades".

Ante este escenario, el pontífice llamó a asumir con responsabilidad el uso de las nuevas tecnologías y destacó la necesidad de una adecuada formación digital, acompañada por una sólida educación humanística y cultural.

"La revolución digital requiere alfabetización digital, junto con una formación humanística y cultural", afirmó, para comprender cómo los algoritmos modelan la percepción de la realidad y condicionan la presencia de determinados contenidos.

Comunicación al servicio de la humanidad
En la parte final de su mensaje, el Papa insistió en la necesidad de recuperar la centralidad de las personas en la comunicación contemporánea.

"Necesitamos nuevamente rostros y voces que hablen por las personas", concluyó. "Debemos custodiar el don de la comunicación como la verdad más profunda de la humanidad, hacia la cual también debe orientarse toda innovación tecnológica".