Este mes de junio traerá un nuevo ciclo de subas en servicios esenciales que volverá a presionar las finanzas de los hogares argentinos. Medicina prepaga, combustibles, alquileres y colegios privados ajustarán sus valores de manera simultánea, profundizando el deterioro del poder adquisitivo que ya acumula meses de tensión.

En el frente de la salud, las empresas de medicina prepaga ya cargaron sus nuevos valores en el sistema digital de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), plataforma que a partir de ahora tiene carácter obligatorio. 

Las cuotas de los planes subirán hasta un 2,9%, en línea con la inflación reciente. Swiss Medical, Osde, Sancor Salud, Avalian y Accord Salud confirmaron un incremento del 2,6%, mientras que Omint irá algo más lejos y aplicará subas de hasta el 2,9% según el plan contratado. En algunos casos, los ajustes se extenderán también a los copagos. El movimiento se produce en un contexto de escalada sostenida: en mayo, los planes habían subido un 2,7% en el AMBA y un 2,5% en el resto del país, acumulando en los primeros cuatro meses del año una suba total de casi el 10,5% y un alza interanual promedio del 29,7% a nivel nacional.

Combustibles, colegios y alquileres

A ese panorama se sumará el encarecimiento de los combustibles. Desde el inicio de junio, todas las estaciones de servicio del país aplicarán un aumento en los precios de la nafta y el gasoil con un piso que se ubicará entre el 2% y el 3,5%.

Tres factores explican la suba: la devaluación mensual del peso, el incremento en los costos logísticos de las petroleras y el avance gradual de los impuestos a los combustibles definido por el Gobierno nacional.

Por último, los colegios privados también sumarán a la oleada de aumentos. Los ministerios de Educación provinciales ya otorgaron las autorizaciones correspondientes para que las instituciones trasladen a los aranceles una parte del costo de los últimos incrementos salariales docentes. Las cuotas treparán en promedio entre un 4% y un 5%.

Por otra parte, uno de los impactos más severos del mes lo resentirán los inquilinos que aún mantienen contratos de tres años firmados bajo la ley anterior. Esos convenios establecen un ajuste obligatorio anual y único, y en junio el Índice de Contratos de Locación elaborado por el Banco Central determinará una actualización que rozará el 78%, lo que implicará una transformación radical en el monto que venían abonando.